La Verdadera Memoria Histórica
A aquéllos que sepan un poco de historia de España, les habrán enseñado que en abril de 1931 se instauró en España la Segunda República, votada en su gran mayoría por el pueblo español en unas elecciones libres y democráticas que marcó el rumbo de la historia que, desgraciadamente, desembocó en la guerra civil.
Esto es lo que normalmente están enseñando en los colegios y cada vez que cualquier político, progre e incluso conservador habla, lo elogia como un ejemplo de talante democrático adelantado a su tiempo; qué bonito sería esto si no fuera porque es TOTALMENTE FALSO.
Hay que explicar, aunque sólo sea por encima, qué es lo que verdaderamente ocurrió en las elecciones de Abril de 1931 para entender porque se dice esto. Las elecciones, por aquella época, eran a dos vueltas, parecido a lo que ocurre en Estados Unidos, pero aunque la gente no lo crea, estas elecciones no eran para elegir si los españoles querían o no Republica, eran unas SIMPLES ELECCIONES MUNICIPALES; es como si mañana toca votar elecciones municipales y por aburrimiento te quedas en casa, y te das cuenta que en el ayuntamiento de tu pueblo han ganado los independentistas y, de repente, ¡QUIEREN CAMBIAR EL ESTADO DE GOBIERNO DE LAS AUTONOMÍAS EN UNO FEDERAL! Cosa que podría parecer exagerado, es en realidad lo que ocurrió en aquel Abril de 1931.
Pero en segundo lugar, y lo más gracioso del tema, es que NI TAN SIQUIERA LOS REPUBLICANOS GANARON LAS ELECCIONES MUNICIPALES. sí es verdad que en núcleos urbanos importantes como Madrid los Republicanos si obtuvieron una mayoría, pero ni tan siquiera tan aplastante como los “historiadores de pro” nos han querido hacer ver. En el cómputo total de las elecciones, los monárquicos ganaron por mayoría, cerrándose la primera fase de las ELECCIONES MUNICIPALES, vuelvo a remarcar, con un resultado esclarecedor:
Concejales monárquicos 14.018
Concejales republicanos 1.832
Evidentemente, está claro quien ganó la primera vuelta de los comicios.
En la segunda vuelta, llevada a cabo el 12 de abril de 1931, ocurrió más de lo mismo. El número de concejales por uno y otro lado fueron los siguientes:
Concejales monárquicos 22.150
Concejales republicanos 5.775
Está claro que en cualquier democracia, los seguidores monárquicos hubieran sido totalmente vencedores frente a los republicanos en una proporción de 1 a 4, pero entonces ¿Qué es lo que ocurrió? Pues algo que nos demuestra el “talante” democrático del que la izquierda siempre ha adolecido en España desde su fundación, y fue que todo el aparato político que rodeaba a la monarquía, los meapilas malaconsejados, miembros del gobierno y el propio Rey tiraron la toalla, incomprensiblemente, a favor de la Segunda República. Alfonso XIII fue un cobarde que abandonó a ¾ partes de los españoles que le habían dado su apoyo, y por lo tanto, en ese momento tanto él como toda su línea sucesoria, perdieron el derecho de ser reyes de España. Pero, que nadie se olvide, España volvió a conceder ese derecho, en su momento, al actual Rey de España D. Juan Carlos de Borbón, de la mano de un personaje muy odiado y muy querido en España: Franco.
Siguiendo con la historia de Abril del 31, el motivo de esa falsa sensación de derrota fue debida a la derrota de la monarquía en los centros urbanos principales, donde se llevaba una práctica muy común en esa época por parte de la izquierda, que eran los movimientos revolucionarios, el bandidaje callejero, y la presión a CUALQUIER GOBIERNO siempre que no se hiciera lo que ellos querían. Es curioso apuntar que en Madrid, el concejal del PSOE Sr. Saborit, hizo votar a favor de los republicanos a más de un millar de muertos (milagros de la izquierda). Posiblemente esta sensación de revolución acobardó al gobierno, y se dejó hacer para evitar una posible revolución sangrienta al estilo de la URSS unos años atrás (revolución de 1917), aunque ahora se sabe que más bien eran unos pocos con mucho ruido y pocas nueces.
Poco más que desde las instancias prorepública se empezó a propagar un ambiente de prerevolución, motivado si es posible más por una “patochada” del entonces jefe de la Guardia Civil General Sanjurjo, que comentó que no sofocaría ninguna rebelión del pueblo contra la monarquía (cosa curiosa cuando él fue el que al año siguiente intentó el primer golpe de estado contra la República).
Así que con este ambiente, los pro Republicanos exigieron al rey que abandonase el país antes de la puesta del sol, creando y movilizando al populacho (que no pueblo) a una desbandada de pillaje para dar la impresión que existía un ambiente prorevolucionario. Así que el gobierno abandona y los republicanos se hacen cargo del estado proclamando la Segunda República.
Así que vamos a recapitular:
Se llevan a cabo unas ELECCIONES MUNICIPALES que nada tienen que ver con un cambio de gobierno
Estas elecciones son GANADAS POR INMENSA MAYORIA POR LOS MONARQUICOS, en una proporción ¼.
Los Republicanos, después de hacer pucherazos en ciudades como Madrid, ganan en algunos núcleos urbanos (aunque es posible que sin los pucherazos hubieran ganado también en las urbes).
Comienzan a hostigar al gobierno con pillajes y movilizaciones en la calle.
Lanzan un ultimátum al REY y el gobierno en pleno para que dimitan, abdiquen y abandonen.
Los Republicanos crean una situación FICTICIA en las calles de inseguridad.
Generales como Sanjurjo dicen no defenderán a la monarquía ante un levantamiento.
Finalmente, los republicanos se hacen con el control del gobierno e instauran la Segunda Republica.
Sinceramente, esto parece más el curriculunm de un GOLPE DE ESTADO que de unas elecciones democráticas libres. Una parte sectaria de la población española fue la que, posteriormente, hizo la constitución de 1931, la más sectaria que se recuerda, germen en el cual se empezó a gestar lo que en 1936 acabaría siendo la Guerra Civil.
Así que, cuando nos digan que la Republica vino como una elección democrática del pueblo español, recordad este pequeño artículo.
Anvic Nº 1
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