Conozco a alguna persona que nació en el Castillo de Santiaguillo. Cuando le cuente lo que ha pasado se va a sentir mal. Por cierto que, no sé a quién pertenece el castillo, porque puede ser de San Clemente, de La Alberca de Záncara, de El Provencio, o de ninguno de ellos, porque he visto mapas donde aparece con su propio término. En fín, de quien sea, es una pena lo que pasa con el patrimonio histórico-artístico. Fue un refugio del tal Pacheco, marqués de Villena (espero que Dios no lo tenga en su gloria, aunque no le deseo mal a nadie, porque fue un mal sujeto que, entre otras cosas, ejercía el derecho de pernada).