Autor Tema: REDUCCIÓN Y REFORMAS EN EL SECTOR PÚBLICO (el PP miente al pueblo)  (Leído 105 veces)

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REDUCCIÓN Y REFORMAS EN EL SECTOR PÚBLICO

   

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El Gobierno del PP, incumpliendo su compromiso electoral, se ha equivocado con la inesperada subida fiscal. No es necesario subir impuestos, para eliminar todo el déficit público. Se deben eliminar los gastos no esenciales, como hace cualquier familia cuando ve que no llega a fin de mes. Para alcanzar los objetivos marcados por Bruselas, hay que reducir gastos, reestructurar el sector público y reformar el sistema administrativo, las “autonosuyas” no son viables; suprimir Tvs o privatizarlas y rebajar los sueldos a los políticos al mínimo. Es muy posible, que esa primera medida de subir el impuesto le ocasione el descalabro en las elecciones andaluzas de Marzo.

 El pensamiento y situación de la ciudadanía exige ahorro y empleo. Otro ajuste es posible, como dicen M. Llamas y J.R. Rallo en su informe de 5-1-2012. El sector público puede recortar más de 80.000 millones sin tocar servicios básicos; vender empresas y activos aportaría más de 40.000 en ingresos. Rallo y Sánchez de la Cruz en Libertad Digital, han mostrado que existe un ajuste alternativo, basado únicamente en la reducción del gasto público, no sólo para situar el déficit en el 4,4% del PIB, sino para eliminar por completo el desequilibrio presupuestario en 2012 (un solo año), sin necesidad de subir ningún impuesto, e incluso minorar el peso de la deuda pública hasta el 60% del PIB -y, por tanto, el coste de sus intereses-. La reducción la dividen en cuatro grandes bloques: a) Recortes en la Administración General del Estado (Gobierno Central), con un monto de 39.000 millones de euros de ahorro anual; b) en los presupuestos de las CCAA un monto de 33.000 millones; c) reestructuración y reforma de la administración local, 16.000 millones; d) e ingresos extra derivados de la privatización y venta de empresas y activos estatales, 43.000 millones. Ninguno de los recortes descritos afecta en modo alguno a los servicios y prestaciones públicas básicas: Pensiones, sanidad, educación... ni implica reducciones de salario a los funcionarios, los temas más espinosos y polémicos de los ajustes de cara a la opinión pública.

 Si el Estado y las CCAA en los presupuestos regionales reducen su gasto en un 17,9%, se llega a lograr un ahorro próximo a los 29.000 millones de euros en un solo año y ello, sin necesidad de recortar servicios básicos o sueldos públicos; esto es, precisamente, lo que avanzó la presidenta de Castilla-La Mancha, en su particular plan de ahorro. Por otra parte, la reestructuración de los ayuntamientos españoles, disminuyendo radicalmente el número de municipios mediante la fusión del 95% de los mismos, se obtendría un ahorro anual próximo a los 16.000 millones de euros. Todo este ajuste previo serviría para eliminar el déficit público tan sólo por la vía del gasto.

 Además, es posible elevar los ingresos para aligerar peso de la deuda pública española y, por consiguiente, el coste anual de sus intereses, lo cual también ayudaría a rebajar de forma sustancial la prima de riesgo. ¿Cómo? Más allá de los presupuestos estatales, autonómicos y locales, el contribuyente sufre igualmente la carga de la abultada administración paralela; en concreto, en España existen más de 4.000 empresas públicas de toda índole y condición que escapan al control parlamentario: 2.357 empresas son de ámbito regional, 451 de ámbito estatal y el resto se reparte de forma muy diversa (y opaca) entre los municipios. Todo este conglomerado arrastra una deuda de 57.170 millones de euros, según los últimos datos del Banco de España; su eliminación supondría un importante ahorro a medio y largo plazo. Añádase a ello, la reducción del sueldo enorme de tantos cargos políticos que hay que disminuir sin dilación, más la supresión del Senado y del T. Constitucional. Hay, pues, otras vías.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. cuando muerden dejan una herida profunda.
KING, Martin Luther


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Re:REDUCCIÓN Y REFORMAS EN EL SECTOR PÚBLICO (el PP miente al pueblo)
« Respuesta #1 en: Enero 24, 2012, 10:36:40 am »
Hay en España por lo menos una docena de iniciativas populares de protesta y de recogida de firmas para acabar con las odiadas subvenciones a los partidos políticos, sindicatos y patronal. Esas iniciativas responden al intenso deseo de los ciudadanos de evitar que los partidos políticos tengan que ser mantenidos, de manera opulenta, por los impuestos, ya abusivos y desproporcionados, que pagan los españoles.

Pese a las protestas y campañas, la clase política española está atrincherada en sus privilegios y no quiere renunciar al dinero público abundante que recibe. Es una actitud inmoral, indecente y antidemocrática, reflejo claro que la baja calidad de la mal llamada "democracia" española.

En medio de una feroz crisis económica que está llenando España de desempleados, nuevos pobres, empresas cerradas, tristeza e impuestos injustos y abusivos, los partidos presentes en la Cámara Baja se acaban de repartir ayudas por 20,8 millones de euros. Amaiur, el partido de los etarras, ingresó casi 150.000 euros en subvenciones por los 19 días que estuvo en el Congreso, en el año 2011, en concepto de "gastos de funcionamiento ordinario" de las fuerzas políticas. Lo recibido es apenas un anticipo porque el coste final de los partidos y sindicatos a las arcas públicas supera con creces los mil millones de euros al año.

No existe en estos momentos en toda España un escándalo más inmoral y antidemocrático que las subvenciones públicas a los partidos políticos, sindicatos y patronal, cobradas en contra de la voluntad popular, lo que las convierte en ilegítimas. Mantenerlas en contra de la opinión pública y de la voluntad ciudadana le está costando al gobernante Partido Popular y al propio Mariano Rajoy un desgaste intenso, mucho más rápido que el que padeció Zapatero en el inicio de su gobierno.

En las democracias avanzadas, los partidos y los sindicatos no reciben subvenciones y sobreviven gracias a las cuotas de sus afiliados. En países como Estados Unidos, recibir dinero público es considerado como una mancha y las subvenciones están prohibidas para fundaciones e instituciones de interés general.

Pero España es el paraíso de la injusticia y del abuso de poder. En contra de la voluntad popular, que debería constituir un mandato en democracia, el actual gobierno de Rajoy se ha empeñado en que los ciudadanos, a los que ya se les cobran los impuestos más altos y desproporcionados de toda Europa, sigan manteniendo a los partidos políticos y sindicatos, instituciones odiadas por la ciudadanía, que figuran en las encuestas como el tercer gran problema de la nación.

El Instituto Juan de Mariana publica hoy un informe que demuestra que los españoles pagan más impuestos que los alemanes y los noruegos, siendo sus salarios notablemente inferiores. Los políticos están asfixiando a los ciudadanos, una injusticia lacerante e insoportable que debe cesar y que convierte a las subvenciones a los partidos políticos en un expolio cargado de injusticia e indecencia.